miércoles, 27 de abril de 2022

EL LIBRO DEL SECRETO. En torno al mito del Golem*

Mutus Liber Latomurum s.XVIII

 

Este libro atrapa desde el primer momento la atención del lector, lo cual no es de extrañar pues lo mismo sucede con las demás novelas de Federico, que desde el comienzo nos embarga en su lectura atraídos no sólo por el argumento, sino también por el clima que consigue crear gracias a la detallada descripción del contexto en que se desenvuelven los personajes, de los hechos y circunstancias que rodean sus vidas, y siempre buscando ese matiz, esa palabra certera y adecuada que nos revelará los rasgos más íntimos de sus almas.

Esto es especialmente así en El Libro del Secreto, que a pesar de contar con poco más de cien páginas nos deja al final de su lectura con la sensación de haber leído una obra mucho más amplia, tal la intensidad de lo allí relatado, de lo que se dice entre líneas, o de forma clara y directa, sobre ciertos aspectos de la doctrina en palabras narradas por su protagonista principal –Caín Negrín, «el anciano más joven del mundo»– a medida que va rememorando los hechos más relevantes de su vida casi centenaria. 

Una vida que comienza en el seno de una familia judía alemana aunque de origen sefardí, es decir españoles (el padre del protagonista nació en España y su madre era oriunda de Holanda, pero de antepasados sefardís), que se trasladará en los años cuarenta a la Argentina previa estancia de un tiempo en Madrid huyendo del régimen nazi. En Madrid precisamente nuestro personaje conseguirá la nacionalidad española, y posteriormente también la argentina una vez ya instalado con toda su familia en Buenos Aires, donde se casa con Raquel, otra judía de origen sefardí de familia oriunda de Amsterdam; y es que nuestro autor también retrata en esta novela al judío europeo que emigra a los países americanos, en este caso hispanoamericanos, y dentro de éstos especialmente a la Argentina, llevando consigo su cultura y sus tradiciones ancestrales, que encontrarán allí una tierra de acogida. Una de esas tradiciones es la relativa al mito del golem, cuyo origen es muy antiguo dentro del misticismo judío, resurgiendo con fuerza entre las juderías centroeuropeas de los siglos XVI y XVII. 

Como veremos el golem constituye un tema central en El Libro del Secreto, donde se dicen muchas  más cosas de lo que a simple vista puede parecer, por lo que recomendamos al lector releerlo más de una vez para ir encontrando sus diferentes sentidos. Por ejemplo, cuando se abordan algunas consideraciones sobre la sexualidad, que cuando son tomadas desde el punto de vista cabalístico e iniciático dejan entrever la dimensión sagrada del Eros como un componente fundamental de la realización espiritual; la enigmática figura del golem también está ligada a ese aspecto, lo cual se sugiere varias veces en el texto. 

¿No estaremos ante una novela «cabalística»?(1)

Justamente el origen judío de Caín Negrín, y sobre todo el respeto que siente hacia la tradición de sus antepasados, en la que incluye el mensaje del Maestro Jesús, (2) serán dos componentes fundamentales para entender el giro copernicano que dará su vida cuando se produce el encuentro decisivo con las dos muñecas que él y su esposa Raquel «casualmente» ven en un escaparate paseando por las calles de Buenos Aires: Ibamos caminando por la calle una mañana mi mujer y yo después de haber realizado una diligencia, distraídos en nuestra conversación, cuando de pronto y casi simultáneamente observamos una vidriera que teníamos a la derecha de nuestro recorrido; ambos nos detuvimos un poco abruptamente y nos quedamos mirando el interior de la vitrina, y oí como en un sueño que mi esposa decía: 

– ¡Hannah! Mientras, yo pensaba exactamente lo mismo… 

Así comienza El Libro del Secreto. Ese encuentro inesperado será el detonante que desencadenará en el protagonista una verdadera revolución interior, que como todo proceso de esta índole comenzará con una crisis de identidad que le llevará a replantearse toda su vida anterior, y poco a poco irá actualizando en su conciencia el legado vivo de una herencia espiritual que permanecía en su alma en estado potencial, como lo está el contenido de una semilla hasta que empieza a brotar y desarrollarse. F.A.


(1) Recordemos, ya que mencionamos esto, que en el Zohar hay un tratado que lleva por título precisamente El Libro del Secreto (Sefer ha Sod). 

(2) Nuestro protagonista habla del Maestro Jesús como «uno de los más grandes judíos que han aparecido en la historia, profeta excelso y creador de una religión que merecía todos mis respetos, no sólo porque hubiera sido abrazada por mi madre, sino también por la piedad que despertaban en mí tanto el Nuevo Testamento como los primeros padres de la Iglesia, o pensadores tan extraordinarios como Dionisio Areopagita, el Maestro Eckhart o Nicolás de Cusa. Y quiero aclarar este asunto porque formaba parte de mi propia interioridad, que sufría a veces por esta dicotomía, dado mi respeto hacia la metafísica de Israel, especialmente su cábala y hacia la cristiana, que incluía a tantos grandes metafísicos, así como a los profetas judíos». A esto, el protagonista añade su interés por la cultura pagana, griega y romana, la que junto a la judeocristiana han «ocupado buena parte de mi vida». En un momento dado (p. 42) confiesa que su interés por la literatura le viene desde muy niño, y afirma algo que nos llama la atención: «que podría recrearse a los clásicos desde distintos puntos de vista, o sea que constituía un material finito que podía expresarse de modo indefinido, lo cual no era para mi gusto poca cosa», y añade: «lo manifestado por Platón en el Ion era mi guía»


*Francisco Ariza. La Obra de Federico González Simbolismo - Literatura -Metafísica, capítulo XXIII "El Libro del Secreto. En torno al mito del Golem". Editorial Libros del Innombrable. 2014.

El Libro del Secreto, es una novela de Federico González. Editorial Libros del Innombrable.

"La memoria a sus 98 años, del anciano más joven del mundo. Un desfile de recuerdos acerca de su realidad argentina sobre un fondo experimental y esotérico. La melancolía y la farsa coexisten en estos textos relativos al mito del Golem".


 


martes, 9 de noviembre de 2021

SCHUON VERSUS GUÉNON

 

PRESENTACION

La diferencia fundamental entre la Obra de René Guénon y la literatura de Frithjof Schuon estriba en la concepción que de la religión tienen ambos autores. Mientras que Schuon concibe el esoterismo como una hiper religión, Guénon aclara a lo largo de su obra (y su correspondencia) que ambas pertenecen netamente a distintos órdenes y niveles de la realidad. Al caer en tan tamaño y deliberado error,1 Schuon crea una situación que confunde y asimila la religión a la metafísica, impidiendo la efectivización de esta última, negando así su existencia que es en definitiva la única posibilidad verdadera que le cabe al ser humano, ya que ella es la realización del Conocimiento, por la que le toca al hombre el papel de mediador que le ha sido acordado.

La religión se limita a tres elementos: dogma, moral y culto. Es decir, lo que constituye la ley. La metafísica va más allá de la ley –aunque jamás debería abolirse la ley, es decir la religión, según las enseñanzas del Maestro Jesús–, y se refiere al Conocimiento, la Doctrina y la realización, es decir, la identificación directa con la Suprema Identidad, que al mismo tiempo es y no es. La primera se refiere a la fe, la salvación y un ilusorio más allá al que se accederá en un futuro por medio de toda suerte de rigideces, la segunda a la encarnación del Ser Supremo y la verificación de la Ciencia Sagrada que se manifiesta como una teofanía en el alma del iniciado a los misterios. Ambas labores son duras y delicadas, pero la segunda, pese a sus dificultades, finalmente se hace fácil y se obtiene la Gran Paz; mi yugo es leve, dice el Maestro Jesús. Por el contrario la religión, como fin en ella misma, lleva al fanatismo y se complace en su soberbia, y aún en la ignorancia de que hace gala, reconfortándose en el dolor de sus enemigos. Religión o Muerte es el lema secreto de este personal, netamente opuesto al del iniciado: "La verdad os hará libres".

 La religión es indirecta pues ora a un Dios exterior y su ciencia es la Teología.2 La metafísica es interior e incluye la iluminación del alma, es decir que lleva a la deificación del ser humano, y su arte es la Ciencia Sagrada. De ninguna manera negamos la importancia de las religiones reveladas, las cuales, por otra parte, son imprescindibles como ordenadores sociales y depositarias de las semillas del Conocimiento, pero creemos también, y de modo principal, en las palabras del fundador de una de ellas: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos."

El pensamiento religioso actual, tal cual lo conocemos por medio de sus tres exponentes abrahámicos, se refiere exclusivamente a la adopción de la norma, hechos y costumbres susceptibles de cambios en el tiempo. El Conocimiento Metafísico, a la Revelación y al Misterio, siempre inmutables. Ambas, como se dice, pertenecen a diferentes planos de la realidad, a distintos mundos y a disímiles perspectivas. La religión así encarada es una "creencia" exotérica a la que nos adherimos, una ideología que detesta todo lo que se le opone. Por el contrario la Ciencia Sagrada es interior, metafísica –en el sentido etimológico del término–, y se obtiene por la gracia del Señor, y no por pequeños esfuerzos, siempre mediocres e interesados en obtener la "santidad", en el mejor de los casos, o el poder, como en la mayoría. En la religión, nadie se pierde para encontrarse, porque "a priori" ya se ha obtenido el orden al que sólo hay que sumarse.3 Va de suyo, entonces, la superioridad de la una sobre la otra, y la disimilitud de sus contenidos y las personas que se identifican con ambas perspectivas. La sabiduría no tiene nada que ver con la policía, y mucho menos con la contratradición que quiere identificar a Guénon y a la metafísica con la religión. De esto a su asimilación con la política, la manipulación de su obra por los "tradicionalistas", los fundamentalismos y los intereses personales, no hay sino un paso.

La Religión y sus sacramentos no tienen una relación directa con la Iniciación. Por el contrario los Misterios Menores, o sea las antiguas Artes Liberales componen la médula de la Iniciación de Occidente, fundada en el Dios Hermes (Henoc), el Mercurio Solar, equiparado a Metatron y a Cristo (Sol Invictus).

Por lo que no hay ninguna posible comparación entre estos dos niveles. La Iniciación comprende a los Misterios Mayores y los Menores. Según Guénon la Religión no tiene nada que ver con ello, es de otra naturaleza. Lo mismo sucede entre la obra metafísica de Guénon y la literatura religiosoesotérica de Schuon.

Sólo la ignorancia, la mala fe, o aviesas intenciones pueden conjugar el pensamiento de Guénon con el de Schuon. Y aunque este último haya tomado todo su andamiaje intelectual de la obra del primero, sin embargo él mismo se ha encargado de diferenciar su "misión" de la del metafísico francés, al que no sólo no considera su maestro, sino al que juzga duramente y sin ningún atisbo de amor, o agradecimiento, llegando incluso sus comentarios al liso y llano desprecio.

A continuación publicamos algunas de las afirmaciones de Frithjof Schuon, en su mayoría vertidas en publicaciones dedicadas a René Guénon aparecidas a partir de la muerte de éste.4

Le siguen otros documentos editados en distintos medios periodísticos de diferentes tiempos y países que hablan del conflicto Schuon-Guénon y de la oposición de ambos pensamientos.

 'Schuon Versus Guénon' es un trabajo del Colectivo de redactores de Symbolos en 1998.

PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

TERCERA PARTE

CUARTA PARTE


 NOTAS

1             Afirmado por primera vez en su artículo "Misterios crísticos", aparecido en Etudes Traditionnelles –revista como se sabe donde Guénon publicó gran parte de su obra y que doctrinariamente dirigía– en el que rompe con Guénon respecto a la validez iniciática de los sacramentos cristianos. Esto manifestó sus diferencias en materia de religión e iniciación; Guénon contestó este artículo con otro llamado "Cristianismo e Iniciación" que apareció también en E. T. (ver aquí pág. 19 donde se reseñan varios artículos de Guénon dirigidos particularmente a Schuon).

2             Aunque su limitación no impide que representantes exotéricos hayan sido al mismo tiempo hombres de Conocimiento.

3             También debe considerarse a la religión en algunos casos no sólo como conservatismo y tradicionalismo, sino como búsqueda de la respetabilidad, seguridad y un cierto status, en total acuerdo con las aspiraciones de la pequeña burguesía.

4             Hemos de decir que ciertas críticas a algunos aspectos del pensamiento de Guénon nos parecen fundadas, pero no así el tono de rencor-reproche-celo en que están expresadas.


viernes, 26 de febrero de 2021

LA SABIDURÍA ES EL ORIGEN

LA SABIDURÍA CONCIBE

LA FUERZA SOSTIENE 

LA BELLEZA ADORNA

                                                          


martes, 23 de febrero de 2021

SIMBOLISMO PRECOLOMBINO. ACERCA DEL NÚMERO

Pintura histórica. Brasil 1855

Federico González: La numerología occidental se corresponde perfectamente con la indiana [americana], aunque esta última era corrientemente vigesimal –y por lo tanto también decimal–, teniendo ambas como base común el número cinco. (El Simbolismo Precolombino).

Ma Angeles Díaz "El modo de contar de los indios es de cinco en cinco, y de cuatro cincos hacen veinte; así, en estos sus caracteres que son 20, sacan los primeros de los cuatro cincos de los 20 y éstos sirven, cada uno de ellos, de lo que nos sirven a nosotros nuestras letras dominicales para comenzar todos los primeros días de los meses de a 20 días". F.G.F. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.

Federico GonzálezLa tríada […] ha sido siempre considerada sagrada –como la unidad, el binario y en general todos los números– por sus mismas propiedades y atributos particulares que se manifiestan en su naturaleza trina, lo que de por sí es la expresión inevitable de un principio. A saber, un hecho arquetípico que se solidifica en una serie como representación de ideas y energías que se materializan de manera mágica, misteriosa, pero obedeciendo a leyes precisas y universales que los códigos numéricos y sus correspondencias geométricas simbolizan. Aunque estos módulos en su forma expresiva exterior no fueran los mismos que los de hoy, en que nos manejamos con la reciente notación arábiga, son idénticos los arquetipos a que ambos se refieren e iguales las leyes del cosmos –para todo tiempo y lugar– y uno solo el modelo del universo. (El Simbolismo Precolombino).

Ma Angeles Díaz: Cornelio Agrippa en su Filosofía Oculta dice: "Hermes Trismegisto, quien también reconoció la Trinidad divina, nos la describe por el entendimiento, la vida y el fulgor, que llama en otra parte el Verbo, el Pensamiento y el Espíritu; y dice que el hombre, hecho a imagen de Dios, representa la misma Trinidad, pues posee en sí un pensamiento inteligente, un verbo vivificante, y un espíritu como una luz divina que se difunde por doquier, y llena, mueve y une todas las cosas…" Cita tomada de F.G.F., Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.

Francisco Ariza: Interesante lo que dice aquí Federico sobre el hecho de que esas energías emanadas de la Unidad se manifiestan siguiendo leyes precisas y universales, o sea que se amoldan a una estructura que es “pensada” por la propia Unidad, estructura que en su origen siempre es ternaria (pues la Unidad es el conocimiento, el acto de conocer y lo conocido, todo ello simultáneo), para a partir de ella generar y articular todo el entramado cósmico, todos los números y todos lo nombres, como lo ejemplifican las tres tríadas del Árbol de la Vida, cuya energías desembocan y hacen posible ese entramado pero a nivel del mundo concreto.

La Tetraktys, pese a referirse al cuaternario (y con él a la década o despliegue indefinido de todas las posibilidades creacionales) sin embargo su molde, su modelo, siempre es ternario, triangular. La Unidad nunca sale de sí misma y está presente en todas las cosas, y es precisamente por eso que es por ella y en ella donde encontraremos la salida de su obra creacional. Verdaderamente sí que es mágico y misterioso todo esto en cuanto comienza a vivirse.

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA

domingo, 21 de febrero de 2021

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA. Comentarios a la Obra de Federico González


Colegio Invisible: … Como la ciudad celeste es un arquetipo verdadero de un mundo otro. En este caso, como su nombre lo indica, de una Academia de iniciados y profetas de la que derivan sus revelaciones. Especialmente utilizada esta expresión por los Rosacruces del siglo XVII. También puede emplearse en términos humanos para la Intuición Intelectual proveedora y facilitadora del Conocimiento. Igualmente fuente de inspiración de poetas y artistas en general con el nombre de Parnaso, etc.… El profeta Elías es uno de los profesores más destacados de este Colegio. También su alumno Eliseo. (F. González Frías, Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos).

Ciudad Celeste: … Todas las Tradiciones han conocido, bajo otros nombres, esta idea del otro mundo a la que apodaban: «Ciudad de los Inmortales», «Ciudad de Dios», «Tierra de los Vivos», «Tierra de los Bienaventurados», Colegio Invisible, o Iglesia Secreta, Olimpo o Elíseos, Jerusalén Celeste, etc., las utopías de todo el mundo como testimonio de que puede arribarse a ese sitio. Allí moran los dioses y los inmortales, o sea, los que han realizado la unión última entre el Ser Universal y lo que No-Es, aceptando el mundo tal como es, y su ignorancia propia de ese mismo mundo a la par que su condición. … (ibíd.).

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA I - II - III


191. La doble espiral que se rebobina permanentemente

Federico González: También existe una espiral involutiva, además de la evolutiva, y ambas se conjugan en el signo de la doble espiral, que se rebobina permanentemente. A la espiral superior y aérea corresponde otra inferior, y subterránea. Ambas están unidas por el plano cuadrangular de base, y la superior se refleja en la inferior como en la superficie de las aguas. Ambas son análogas pero se encuentran invertidas como el día con respecto a la noche. (F.G.F. El Simbolismo Precolombino).



Ma Angeles Díaz: La estructura de la casa cósmica de los Bribris nos ilustra perfectamente acerca de la doble espiral unida por la base, plano donde transcurre la vida familiar talamanqueña. Ver al respecto: http://americaindigena.com/libfg05.htm

Francisco ArizaPodríamos tomar ese plano cuadrangular de base como el ecuador de la tierra. Dicho plano ecuatorial la divide en dos partes iguales y, pese a que el giro de la tierra sea uno solo, sin embargo al estar sujeto a la polaridad del eje norte-sur, dicho giro “engendra” por así decir un doble movimiento, que va de derecha a izquierda o de izquierda a derecha según lo observemos desde el hemisferio norte o desde el hemisferio sur, dando lugar a una doble espiral si lo graficáramos en el plano. Ese “doble” movimiento se percibe perfectamente en el que realiza el sol según lo observemos desde uno u otro hemisferio, de izquierda a derecha (desde el norte), o de derecha a izquierda (desde el sur). También los movimientos en espiral de los anticiclones y las borrascas (así como de los desagües) giran en uno u otro sentido dependiendo del hemisferio en que estemos.

Ese hecho se ha reflejado en multitud de expresiones del Arte y la Ciencia sagrada de los pueblos antiguos y tradicionales (su arquitectura incluida como estamos viendo en las imágenes de hoy y de otros días), apegados a la tierra, pero imantados por y hacia las energías y el orden invariable del cielo.





viernes, 20 de noviembre de 2020

NOCHE DE BRUJAS. Federico González Frías. Teatro Hermético de la Memoria


Esta obra de Federico González Frías es un rito o ceremonia dividida en dos momentos del proceso iniciático, que incluye un perderse y encontrarse, un “solve” y “coagula”, un morir y resucitar. Su estructura es sencilla: Sobre la caja teatral se produce una ceremonia en dos actos, oficiada por el Diablo, personaje central que tiene aquí un papel de psicopompo, y unas brujas que danzan y ritualizan alrededor de su eje. Se trata de un tema histórico y no meras y acaso confusas fantasías.

Fragmentos extraídos del prólogo del libreto de "Noche de Brujas":

“Si bien Noche de Brujas está situada históricamente en el siglo XVI o XVII, el mensaje que subyace en ella es plenamente actual. Su tema es el Sabath o Aquelarre, palabra ésta de origen vasco que significa “prado del macho cabrío”. Tal y como se celebraba durante la Edad Media y el Renacimiento el Sabath se introdujo a través de la magia judía, mezclándose con prácticas de similar tipo que pervivían en Europa desde muy antiguo, antes de la llegada del cristianismo.

De ahí que determinados términos y expresiones, e incluso las letras inscritas en los amuletos utilizados en los aquelarres, fueran de origen judío, y más concretamente cabalístico, empezando por los nombres de las energías, númenes o ángeles invocados, algunos de los cuales también lo son en la obra. La magia judía recibe también la influencia de determinadas formas de la magia egipcia y de Oriente Próximo (Mesopotamia y Persia fundamentalmente), en todas las cuales se veneraban a las deidades femeninas, lunares y telúricas. El Sabath ha de ser considerado entonces como un rito mágico-teúrgico cuya estructura cosmogónica es en gran parte heredada de cultos muy arcaicos ofrecidos en honor de las diosas terrestres, expresiones de la Diosa primordial.

Tengamos en cuenta que para la gnosis y el verdadero esoterismo (incluido el cristiano) las divinidades subterráneas y ctónicas participan de lo sacro tanto como las divinidades celestes, aunque en un grado más restringido al ser su reflejo. Esto explicaría que bajo los cimientos de la catedral de Nôtre Dame de París (templo dedicado a la Diosa Madre cristiana) exista un altar consagrado antiguamente a una divinidad cornuda llamada Cernunnos, a la que se destinaba un cierto culto ligado a los misterios telúricos, donde la práctica sexual, como ceremonia iniciática, no estaba excluida.

El punto de vista metafísico no excluye a las cosas sino que las integra situando a cada una en el lugar que le corresponde dentro del orden universal. Es en calidad de símbolo, es decir como expresión refleja de la realidad arquetípica, que el mundo inferior, nuestro mundo, adquiere todo su sentido y valor. Desde esta perspectiva el inmenso despliegue del cosmos material, incluidas las energías invisibles que lo generan y animan, deviene el soporte que sirve de manifestación a lo genuinamente espiritual y trascendente. O dicho de otra manera, desde lo sagrado, la Naturaleza en todas sus formas es también un recipiente que deja traslucir lo sobrenatural que la fecunda. ¿Acaso no alude esta complementariedad a la conocida fórmula hermética de que “... lo de arriba es igual a lo de abajo, y lo de abajo igual a lo de arriba, para hacer el milagro de una cosa única”?

Sin embargo, el Universo, siendo evidentemente un organismo vivo y una unidad indisoluble, está dividido en tres grandes niveles, planos o mundos que las diversas cosmogonías hacen corresponder al Cielo, a la Tierra y al Infierno, o Inframundo Cada uno de estos tres planos tiene su propio principio rector, su ángel, su dios, su numen o potencia creadora. A esto se alude precisamente en Noche de Brujas por boca del mismo Diablo cuando dice: "Y así como en el cielo mandan los amos del cielo, aquí en la tierra mandamos los espíritus de la tierra...” En el mundo del hombre, considerado en su humanidad terrestre e individual únicamente, ese principio recae precisamente en el Diablo. El es el Mago a las órdenes del Demiurgo del Mundo que reuniendo en sí mismo la potencia de todos los planetas (ideas-fuerza creadoras) organiza el mundo material (hílico) y anímico (psíquico) a partir de las formas que nacen de su copulación con la substancia primordial, la hembra misteriosa y profunda, la Terra Mater Genitrix.

La energía sexual (que está presente tanto en el hombre como en la Naturaleza) constituye uno de los principales atributos de Bafomet, o del Dionisos griego o el Baco romano, entidades que podríamos identificar perfectamente con el Diablo de Noche de Brujas, y también con el arcano XV del Tarot; energía sexual que no deberíamos confundir exclusivamente con lo genital, que es tan sólo uno de sus aspectos. En las antiguas culturas la iniciación a la sexualidad propia de los ritos de fertilidad era el punto de partida para el conocimiento de los misterios de la vida, y su empleo un poderoso medio para el despertar de la conciencia. De esta manera, y no de otra, es como se considera a la sexualidad en Noche de Brujas.

A este contexto de ideas emanadas de una Tradición Unánime o Filosofía Perenne presente en todas las culturas y civilizaciones pertenece el hilo argumental que estructura Noche de Brujas, que es ante todo una obra alquímica, pues en ella se destaca la idea de la transmutación de la conciencia, es decir de la muerte del “hombre viejo” y el nacimiento del “hombre nuevo”. De esta manera los dos actos en que se divide se corresponden con las dos fases de ese proceso de transmutación alquímica que se van encadenando a lo largo del mismo: “disolver y coagular”, fases simbolizadas precisamente por el entrelazamiento de las dos serpientes del caduceo hermético alrededor del eje central, equivalente al pilar del equilibrio del Árbol de la Vida cabalístico, en cuya sumidad ambas se concilian y absorben.

Esa inmersión en el caos alquímico, ese “regreso al útero” de la Diosa, o como se dice en la obra: “a las regiones siempre vírgenes e inexploradas”, es el comienzo del nuevo nacimiento; de la coagulación, después de la disolución, en un modo de ser superior y trascendente. Curiosamente esta operación se realiza a través del propio deseo que antes del nacimiento físico nos provocó la tentación de existir. Y ese deseo, esa pasión, es el Diablo, que deviene el “yo vigilante” de la conciencia, que se sitúa inmediatamente por encima del ego personal e individual.

Pero, como se señala nuevamente en la obra, "... cuando la pasión ya no puede con la pasión y nos sume en el caos completo (...) sumergiéndonos una vez más en la ignorancia... ¡Es cuando surge Amor...! encarnándose en nosotras, y volviendo a unir de otra manera lo que pasión desató". La Venus Pandemos terrestre refleja a la Venus Urania celeste. (Recordemos asimismo que los genios o demonios terrestres son ambivalentes: tanto pueden constituir una ayuda como un obstáculo en el camino del Conocimiento. Ellos representan fuerzas elementales presentes por igual en la naturaleza y el hombre, y a las que hay que ordenar mediante un intenso trabajo con nosotros mismos).

A esta unión o coagulación en un plano superior se refiere el segundo acto de la obra. Posteriormente a la muerte o disolución –o simultáneamente a ella- se produce el nacimiento “...del arco iris y la estrella”.

La substancia del pensamiento, purificada al fin tras muchas disoluciones y coagulaciones, va conociendo su verdadera identidad en armonía con el orden cósmico (con sus ritmos y ciclos que enmarcan y promueven su perpetua regeneración), y que se le revela como el soporte necesario para hacer que esa identidad sea plenamente efectiva, lo que metafísicamente se concibe como un retorno a nuestro origen suprahumano y celeste. ¡'Vivimos de arriba'!" Francisco Ariza

Imagen Serie: TEATRO HERMÉTICO DE LA MEMORIA 34

Foto-creativa con el cuadro de Goya: Aquelarre 


Texto de "Noche de Brujas"

 https://www.simbolismoyalquimia.com/noche_de_brujas/noche_de_brujas.htm

Otras referencias a esta obra:

https://colegiataficino.blogspot.com/2008/06/fragmentos-extrados-del-prlogo-de-noche.html

https://www.federico-gonzalez-frias.es/resenas_noche_de_brujas.html

https://www.2enero.com/textos/nochedebrujas.htm

https://www.2enero.com/textos/nochedebrujas_dvd.htm

https://www.2enero.com/temas/fgonzalez.htm#noche

https://www.2enero.com/temas/symbolos.htm#31-32

http://dmiventana.blogspot.com/search/label/Noche%20de%20Brujas






sábado, 25 de julio de 2020

ACERCA DE LA BÚSQUEDA DEL GRIAL



"Cabe preguntarse qué podía llevar a alguien a emprender la búsqueda del Grial en el siglo XII, cuando había por doquier pequeñas iglesias en las que cada mañana se celebraba misa, el mismísimo Cristo estaba sobre el altar y uno recibía la comunión. La respuesta es que el sacerdote había sido ordenado por un sacramento y que cualquiera que se limitase a seguir los rituales rutinarios era apto para recibir la hostia y podía llegar al cielo confesándose como correspondía, haciendo acto de contrición, etcétera. ¿Qué tiene que ver todo esto con el desarrollo del carácter, con llevar una conducta íntegra en la vida, con alumbrar las propias posibilidades y volverlas gloriosas en el mundo? Nada.

El héroe del Grial debe obtener este resultado mediante el carácter, mediante la integridad del carácter, y el clero nada tiene que ver en todo ese proceso. El Grial no se encuentra en una iglesia, sino en un castillo.

El guardián del Grial es un rey, no un clérigo. El portador del Grial es una mujer, la doncella del Grial , y la acompañan otras doncellas cuya virtud debe ser absolutamente pura. Dicho de otro modo, todo esto supone un desafío para la Iglesia del siglo XII, y así entendido, de manera que cuando se instituyó la Inquisición a principios del siglo XIII, los relatos artúricos quedaron durante un tiempo relegados al silencio". Joseph Cambell. La Historia del Grial.



sábado, 21 de septiembre de 2019

LA FILOSOFÍA POLÍTICA Y LA IDEA DE JUSTICIA EN DANTE Francisco Ariza


“Dante sabe de la gravedad de la época en que le tocó vivir, una época de transición donde estaba en juego el destino de Europa, de Occidente, y el sentido superior de su civilización. Y es precisamente en el mantenimiento de ese sentido y al mismo tiempo en saber adaptarlo al nuevo ciclo que estaba surgiendo, que la obra de Dante adquiere su verdadera dimensión y puede ser calificada de providencial. Es por eso que nosotros tomamos a dicha obra como paradigma para entender también nuestro tiempo, ya que hay en ella un elemento intemporal que la hace plenamente actual, y desde luego encontramos ciertos paralelismos entre su época y la nuestra, pues también ahora está en juego el destino de nuestra civilización y de nuestra cultura. El célebre historiador inglés Arnold Toynbee decía que muchas veces la caída de las civilizaciones se producía cuando la cultura tomaba las formas más inferiores y groseras al dejar de estar el gobierno en manos de los más sabios y pasar a los más ignorantes". Francisco Ariza






lunes, 9 de septiembre de 2019

SOBRE LA INICIACIÓN. Nuevo libro de Mª Victoria Espín (Reseña de Francisco Ariza)



Sobre la Iniciación es un conjunto de textos que Mª Victoria Espín ha reunido para ofrecernos una visión ajustada de lo que significa hoy la iniciación en lo sagrado desde la perspectiva del Hermetismo, la única Tradición no religiosa (que no quiere decir antirreligiosa) que ha pervivido hasta nuestros días en el ámbito cultural de lo que llamamos Occidente. El dios que inspira esta Tradición, Hermes (idéntico al Thot egipcio, al Mercurio romano y al Hermes Trismegisto alejandrino), siendo el Intérprete del Mundo Inteligible y revelador de la Ciencia Sagrada, o Cosmogonía Perenne, tiene vínculos con todas las corrientes de Conocimiento surgidas del fondo de los siglos, si bien las formas de transmisión que han llegado hasta nosotros comienzan a fijarse aproximadamente a partir del siglo VI antes de nuestra era.

A grandes rasgos, primero encontramos a Pitágoras y su Escuela, heredera de los antiguos misterios Órficos, para pasar inmediatamente a Platón, que fecunda su época y establece los principios del pensamiento filosófico como vehículo de la Sabiduría, pensamiento que los neoplatónicos alejandrinos se encargan de esparcir por todo el Mediterráneo, uno de cuyos centros es la Academia de Atenas, donde destaca Proclo, considerado el mayor intérprete de Platón. Sin todos ellos no podría entenderse el propio esoterismo y metafísica cristiana (Dionisio Areopagita, Escoto Erígena, Miguel Pselos, las escuelas de Chartres y de Oxford, Dante y los Fieles de Amor, el Maestro Eckhart, Nicolás de Cusa, Gemisto Pletón, etc.), que desemboca en el Renacimiento con Marsilio Ficino y la Academia de Florencia, uno de cuyos integrantes, Pico de la Mirándola, es el promotor de esa síntesis doctrinal llamada Cábala-Cristiana. De ella emanaría la Rosa-Cruz hermética del siglo XVII, inspiradora a su vez de la Masonería filosófica del XVIII. Con la llegada del siglo XIX se produce un estado de relativo letargo del Hermetismo y de la Tradición en general, “despertando” nuevamente con la aparición de René Guénon, cuya obra providencial cubre toda la mitad del siglo XX, a finales del cual aparece la obra no menos providencial de Federico González, sobre todo en lo que se refiere el extenso ámbito de la lengua castellana. (Precisamente M Victoria Espín ha escrito un volumen muy documentado acerca de dicha obra titulado Historia Viva. Un recorrido por la obra de Federico González).

Hemos realizado este sucinto recorrido histórico porque la autora de Sobre la Iniciación recoge en sus textos parte de la doctrina hermética y sapiencial de todos esos períodos, estructurándola a través de un recorrido por la naturaleza de los principales dioses olímpicos (en correspondencia algunos de ellos con los númenes planetarios), incluyendo a Dionisos y sus misterios iniciáticos. No falta desde luego una mención al carácter de fin de ciclo que marca nuestro tiempo, basándose en lo que vaticinaron al respecto los antiguos escritos procedentes de diversas tradiciones, tanto de Occidente como de Oriente.

Recomendamos a todos nuestros amigos la lectura de estos textos que, como dice la autora en el capítulo dedicado a Hermes, son una manera de seguir cultivando el “Jardín Hermético (…) compartiendo con los hombres su conocimiento y esencia”. Francisco Ariza

Acceso al libro: SOBRE LA INICIACIÓN

La imagen del frontispicio está tomada del libro y es obra de Andrea Boscoli, Il convivio degli dei. Villa di Corliano, Pisa, 1592-93 

lunes, 26 de agosto de 2019

RELOJ DE GIRASOL


Este reloj botánico del hermetista Atanasius Kircher, consiste en un girasol flotando en el agua sobre un corcho lo que permite que este, según su naturaleza, gire libremente siguiendo al sol y marcando la hora mediante un puntero fijo colocado en el centro de la flor.

Un arte acompasado a la Naturaleza.

Fuente de la imagen: theritmanlibrary


lunes, 12 de agosto de 2019

IMITAR EL GESTO DEL CREADOR


Para la tradición hermética y masónica el trabajo iniciático consiste en pulir la propia alma, ser el colaborador consciente de la obra creacional e imitar en todo los planos celestes. Todo ello requiere una voluntad de querer, de amar aquello que persigues y de prestarte a seguir una disciplina contigo mismo, siendo este el trabajo operativo que en el Hermetismo y la Masonería está simbolizado por las artes liberales, los oficios y las herramientas de la construcción.

"Retírate de tí mismo y contempla, y si no te encuentras todavía hermoso imita al creador de una estatua que la esculpe para que sea bella. Aquí despoja, allí pule, suaviza una línea, completa aquella otra y no cesa hasta evocar del mármol la perfecta imagen.

Como él desprendete de lo inútil, endereza lo torcido, ilumina lo sombrío y no dejes de cincelar tu estatua, hasta que sobre tí brille el divino esplendor de la virtud, hasta que contemples a la deidad presente en su propio santuario".

Plotino, filósofo neoplatónico alejandrino 

sábado, 29 de junio de 2019

APOLO Y LAS MUSAS.LA ARMONÍA DE LAS ESFERAS. La Memoria de Calíope. Francisco Ariza

LAS SIBILAS SACERDOTISAS ITINERANTES DE APOLO Y CRISTO. (Video)

Mª Ángeles Díaz durante la grabación del vídeo 26 junio 2019

Mª Ángeles Díaz otra instantánea del momento de la grabación del vídeo "Las Sibilas. Sacerdotisas itinerantes de Apolo y Cristo

Sibila a caballo. Fragmento de los frescos representando a estas profetisas que se hallan en Puebla. México.



Sibila señalando la estrella que anunciará a los reyes Magos el Nacimiento de Cristo en el portal de Belén. Zurbarán

Sibila Tiburtina. Una de las doce Sibilas porteñas, las cuales están consideradas la más importante colección de pintura hispanoamericana.

VER VIDEO

martes, 2 de abril de 2019

PARACELSO. BOTÁNICA MÁGICA (Nueva incorporación a la Biblioteca Hermética La Memoria de Calíope)



Incorporamos a nuestra Biblioteca Hermética este PDF que hemos recibido en La Memoria de Calíope. 
Se trata de una obra sobre Magia Natural basada en las teorías del médico alquimista Paracelso, titulada: Botánica Oculta. Tratado sobre la Magia de las Plantas, la cual contiene un enorme conocimiento del Reino vegetal desde la perspectiva de la Ciencia Hermética, que considera que "lo de arriba es como lo de abajo y lo de abajo como lo de arriba", por lo que para conocer el fondo de las plantas hay que estudiarlas en relación con las energías cósmicas y sus análogas en el hombre.

Paracelso fue un verdadero sabio que se decía miembro de una cofradía de andariegos a la que pertenecía sólo él, y que logró tener un magnífico conocimiento de la unidad del Cosmos y de las relaciones que se dan entre los planetas y las plantas, el hombre y la planta, los astros y signos zodiacales, las horas del día y los órganos humanos. 

Según él mismo lo expuso, con todo ello logró exponer los principios de una medicina tradicional del alma, una medicina que en sus propias palabras era "al estilo  de la medicina de Ficino"

Leemos en la página 91 de este tratado: 

 “Toda la magia del reino vegetal reside en el conocimiento de los espíritus de las plantas. La antigüedad los ha conocido con los nombres de dríadas, de hamadríadad, de silvanos, de faunos; son los dussi de San Agustín, las hadas de la Edad Media, los Doire Oigh de los galos, los Grove Maindens de los irlandeses. Doy el nombre de silvestres a los habitantes de los bosques, y el de ninfas, a los de las plantas acuáticas”. M.A.D.

Leer o imprimir el libro: https://drive.google.com/file/d/1PjhA0SirZ6SAlqt-O-DiUHKE5JoOgaBa/view

miércoles, 31 de octubre de 2018

BOECIO. "La Consolación de la Filosofía"



Como otros filósofos romanos, Boecio tomó parte activa en la política de su tiempo, lo que le llevó, ya anciano, a su caída e incluso a la muerte. Sin embargo su principal inquietud fue preservar las fuentes del saber y la herencia cultural antigua tras la desaparición del Imperio Romano de Occidente. 

Mientras aguardaba su ejecución escribió un libro memorable La Consolación de la Filosofía, en cinco capítulos, una obra que lo ha mantenido vivo a lo largo de los siglos, siendo un texto capital de nuestra literatura tradicional o sapiencial.  Platón, Cicerón, Séneca, los estoicos y neoplatónicos, san Agustín, todos quedaron convocados en aquella asamblea carcelaria, sobreviviendo el pensamiento de todos ellos amparados en la Sagrada Filosofía que les unía en verdadera hermandad intelectual. 

En aquella prisión, y entre las lágrimas que constantemente empañaban su rostro, Boecio nos da cuenta de su congoja y cómo en ese trance, asistido por sus desgarradas Musas que nunca perdieron el ánimo, entona tristes versos. 

Sumido en la desolación estaba cuando recibe la visita de una majestuosa dama que le hace comprender que su aflicción verdaderamente radica en haber olvidado el verdadero fin del hombre. Dice Boecio:

"Yo que en mi ardor juvenil compuse inspirados versos, cuando todo a mi alrededor parecía sonreírme, hoy me veo sumido en el llanto, y ¡triste de mí!, sólo puedo entonar estrofas de dolor. 
Escribo, mientras el llanto baña mi rostro al eco del tono elegíaco de mis Musas. Ellas,  que siempre fueron la compañía de mis caminos, recuerdo gratísimo de mi florida y fecunda juventud, vienen ahora a dulcificar los destinos de mi abatida vejez que la desgracia la ha precipitado, y cargada de males se ha cernido sobre mí a la mitad del camino de mi vida, canas prematuras cubren mi cabeza

(…) ¡Oh, cuán larga se me hace una vida tan tediosa!

Mientras en silencio me agitaban estos sombríos pensamientos lanzando mi llanto a través de mi pluma, parecióme que sobre mi cabeza se erguía la figura de una mujer de sereno y majestuoso rostro, de ojos de fuego, penetrantes como jamás los viera en ser humano, de color sonrosado, llena de vida, de inagotables energías, a pesar de que sus muchos años daban a entender que no pertenecía a nuestra generación. Su estatura, imprecisa, pues una vez adquiría el tamaño de la figura humana, y otras se elevaba hasta dar su frente con el mismo cielo en el que desaparecía de la vista de los hombres.

Su vestido de un material inalterable, estaba compuesto de finísimos hilos, y realizado con exquisito primor. Ella misma lo había tejido con sus manos, según más adelante me hizo saber. La estampa que ofrecía era como aquellas que se ven en la penumbra, difuminadas, envuelta en una tenue sombra y con aquella pátina propia de lo antiguo. En la parte inferior de su vestido veíase bordada la letra griega pi (práctica), y en lo más alto, la letra thau (teoría)  y enlazando las dos letras había unas franjas que, a modo de peldaños de una escalera, permitían ascender desde aquel símbolo inferior al superior.

No obstante, se veía en el vestido algún desgarro hecho por violentas manos  que habían arrancado de él cuantos pedazos les fuera posible llevarse entre los dedos. La mayestática figura llevaba unos libros en su mano derecha, y el cetro en la izquierda.
(…) No temas, me dijo. No hay peligro, sufres un letargo, enfermedad común en todos los desengañados.

Pero no es ahora tiempo de lamentos —dijo la mujer aparecida—, sino de poner el remedio.Intentaré disipar, poco a poco, las tinieblas de tu alma.

Dicho esto enjugó mis ojos bañados por las lágrimas con un pliegue de su vestido.Así, pues, volví mis ojos para fijarme en ella, y vi que no era otra sino mi antigua nodriza, la que desde mi juventud me había recibido en su casa, la misma Filosofía.

¿Y cómo —le dije— tú, maestra de todas las virtudes, has abandonado las alturas donde moras en el cielo, para venir a esta soledad de mi destierro? ¿Acaso para ser también, como yo, perseguida por acusaciones sin fundamento?

¿Podría yo —me respondió— dejarte solo a ti que eres mi hijo, sin participar en tus dolores, sin ayudarte a llevar la carga que la envidia por odio de mi nombre ha acumulado sobre tus débiles hombros?

No, la Filosofía no podía consentir quedara solo en su camino el inocente; ¿iba yo a temer ser acusada?; ¿iba yo a temblar de espanto, como si hubiera de suceder lo nunca visto? ¿Crees que sea ésta la primera vez que una sociedad depravada pone a prueba la sabiduría? ¿Acaso entre los antiguos, anteriores a la época de mi discípulo Platón, no he tenido que sostener duros combates contra los desatinados ataques de los necios?

Y viviendo Platón, ¿no quedó triunfante su maestro Sócrates, gracias a mi asistencia, de una muerte injusta? Luego, la turba de los epicúreos (...)  y sucesivamente las demás escuelas y sectas, cada cual según sus medios, han intentado asaltar mis dominios; y al arrastrarme, a pesar de mis clamores y de mis esfuerzos, para no quedarse sin su parte de botín han destrozado la vestidura que por mis propias manos me tejiera, y llevándose jirones han abandonado la lucha, imaginando que me habían hecho suya.
Entonces, al verlos vestidos con los despojos de mi ropaje la ignorancia los juzgó mis familiares e hizo caer en el error a muchos de los profanos.

Si acaso desconoces el exilio de Anaxágoras, el envenenamiento de Sócrates, las torturas de Zenón, porque ninguna de estas cosas acaeció en vuestro pueblo, al menos no has podido olvidar a los Canio, los Séneca, los Sorano, pues están en la memoria de todos y no ha pasado mucho tiempo desde ellos hasta vosotros.

Y lo que a éstos condujo a la ruina fue el haber sido formados en nuestra doctrina, razón por la cual jamás se mostraron conformes con el gusto e inclinaciones de los malvados.

Por ello no tienes que admirarte al ver que en el océano de la vida sintamos las sacudidas de furiosas tempestades, ya que nuestro gran destino es no agradar a los peores. Aun cuando los tales sean legión, merecen, sin embargo, nuestro desprecio, pues, acéfalos, sin guía quien los dirija, son arrastrados por el error de sus locuras, que los hacen divagar desordenadamente y sin rumbo.

Si un día pretendieran entablar combate, y envalentonados se lanzaran contra nosotros, entonces nuestra guía, la razón, replegará sus tropas a las fortalezas, y al enemigo no le quedará sino un despreciable botín que apresar.

A nosotros, defendidos de los ataques de la horda furiosa por trincheras infranqueables para el vulgo insensato, nos inspirará risa y desprecio verlo a nuestros pies, disputándose encarnizadamente cosas sin valor". Mª Ángeles Díaz  (Mi fb)
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Notas
1.- Hemos seguido la Traducción de Pablo Masa, Ediciones Perdidas, y la de Pedro Rodríguez, Alianza Editorial.
2.-La imagen es un aguafuerte y buril representando a la Filosofía tal y como la concibió Boecio. José Camarón Bonanat (1731-1803) la dibujó, y Manuel Peleguer (1759-1831) la gravó.