miércoles, 9 de noviembre de 2022

"LA OBRA DE FEDERICO GONZÁLEZ" POR FRANCISCO ARIZA

 Francisco Ariza habla de la obra de Federico González


Federico González (izquierda) y Francisco Ariza en Terrasa (Barcelona). Foto Mª Ángeles Díaz

Federico González Frías. "Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos", su última obra.

Francisco Ariza presentando su libro sobre "la obra de Federico González"






domingo, 16 de octubre de 2022

REFLEXIONES SOBRE EL SISTEMA NÚMERICO


Mª Ángeles Díaz y Francisco Ariza (izquierda) junto a Federico González

 

Federico González: Los contemporáneos tomamos a nuestro código numérico como una realidad ya dada, sin pararnos a reflexionar qué es lo que este sistema está manifestando. Los números expresaban y siguen expresando ideas. Conceptos metafísicos acerca de todo aquello que está numerado o que participa de las categorías de lo numerable, es decir, de aquello que es nombrable, finito y sucesivo. De otro lado, estas 'numeraciones' son la medida armónica de todas las cosas y la forma en que ellas se relacionan entre sí. Son pautas rítmicas, módulos y ciclos que generan –en cuanto conceptos– la 'proporción' y revelan las 'cifras' secretas del cosmos, de las que ellos son componentes activos. (“El Simbolismo Precolombino”).

Mª Ángeles Díaz: A mí lo que siempre me ha conmovido de los números es su tendencia a la perfección, a cuadrar y poner de acuerdo todas las cosas y a todas las personas y, de alguna manera, siempre he compartido con los Pitagóricos el juramento que hacían por la Divina Tetraktys y sus misteriosos caminos de Conocimiento.

Francisco Ariza El número, en tanto que idea, es un instrumento de la Inteligencia divina. Introduce el orden en el mundo (el Cosmos), y por lo tanto en todas las manifestaciones del arte y la ciencia, que derivan de ella. Sus hijas son la armonía y la belleza, y su expresión más neta la geometría, la ciencia de la medida, que no sólo se refiere a la medida material de las cosas, sino que lo que ella “mide” en primer lugar son las manifestaciones del Verbo, es decir los nombres -la esencia- de todos los seres. Estamos conformados por las vibraciones de un sonido cuyas “pautas rítmicas” cristalizan en las proporciones y medidas del mundo y de todo cuanto está en él comprendido. La geometría es ante todo sagrada, cualitativa. Por otro lado siempre me ha llamado la atención que en francés número se escriba “nombre”. Estas cosas que tienen los idiomas son a veces muy reveladoras. Como sabemos la “ciencia de los nombres” es lo mismo que la “ciencia de los números”.

Fuente: Miscelánea Hermética. También en Documentos de la Iglesia Secreta. Ver: https://memoriadecaliope.blogspot.com/2021/02/documentos-de-la-iglesia-secreta.html

sábado, 15 de octubre de 2022


 

Dante: ¡Con que tú eres Virgilio ... válgame el grande afán con que he buscado tus libros...!

Mira la fiera que me hacía retroceder, líbrame de ella, ilustre sabio.

Virgilio: Esta fiera cuanto más come más hambre tiene, no se sacia nunca.

Ésta debe morir de rabia, ni tierra ni metal (espada), sino de sabiduría y de amor ... que esta vuelva al infierno de donde al principio la sacó la envidia.

Yo te sacaré de aquí, haciéndote pasar por un lugar eterno, yo seré tu guía.

                                    

                  Canto I de la Divina Comedia

viernes, 14 de octubre de 2022

ALAN WATTS SOBRE ALAN WATTS


Alan Watts (1915-1973). Autor inglés radicado en Estados Unidos, a veces injustamente tratado por prejuicios "morales-universitarios" tuvo una gran influencia durante muchos años en el pensamiento esotérico de Norte América, particularmente en la difusión del pensamiento y la filosofía Oriental en el estado de California, de donde salieron distintos movimientos en los años sesenta y setenta que aún subsisten. Sus obras más importantes son entre otras El camino del Tao; El camino del ZenLa Suprema IdentidadNaturaleza, hombre y mujerLas dos manos de Dios; Mito y ritual en el Cristianismo; Mito y Religión; El Arte de ser Dios: Más allá de la teología; Behold the Spirit; de entre ellas quizás la más importante es La Suprema Identidad, en la que analiza la escolástica religiosa y afirma en su prefacio lo que significaron para él René Guénon y Ananda K. Coomaraswamy  (Hasta aquí tomado de la Web. “Antología de Textos Herméticos”, https://antologiaesoterica.com/ Recopilación de Federico González con la colaboración de José Manuel Río).

En su libro Mito y Religión Alan Watts habla de sí mismo en los siguientes términos:

Me tomaré la libertad de empezar hablando de mí y de mi papel de experto en materias filosóficas, porque quiero dejar perfectamente claro que no soy un guru. En otras palabras, hablo de “esas cosas” que abarcan la multiplicidad de asuntos relacionados con la filosofía oriental, la psicoterapia, la religión y el misticismo, porque me interesan, disfruto comentándolas y me ofrecen una explicación sobre mí mismo. (…) No voy por ahí intentando salvar el mundo. Por supuesto, cuando de la montaña manan un riachuelo o una montaña que borbotea cumplen con su propósito, y si un viajero sediento puede aliviar en ellos su fatiga ello es bueno. Cuando un pájaro canta, no lo hace en interés de la calidad musical. Sin embargo, si alguien se detiene a escucharlo y sabe apreciarlo, eso es bueno también. Las palabras que les dirijo van imbuidas del mismo espíritu. No intento crear discípulos. Me rijo más bien según los principios de un médico que los de un clérigo. Un médico cura a sus pacientes y, al sanarlos, se libra de ellos.


domingo, 17 de julio de 2022

REVISTA SYMBOLOS. LA REALIZACION DE UN PROYECTO CULTURAL (*)

 

Logo de la revista Symbolos

Hemos querido titular así este capítulo dedicado a la revista Symbolos porque pensamos que ella es, en efecto, la puesta en práctica de un proyecto cultural que nuestro autor –su director– llevaba tiempo madurando, y que una vez se dieron las condiciones necesarias para ello cristalizaría haciéndose una realidad concreta. La revista Symbolos es ante todo una Idea, la misma que anteriormente impulsaría la creación del Centro de Estudios Simbólicos y el Programa Agartha, y más recientemente La Colegiata Marsilio Ficino, a saber: la de establecer un espacio significativo donde fuera posible la difusión de la Doctrina Tradicional, pero en este caso bajo la estructura y parámetros propios de una revista de pensamiento, en la que tuvieran cabida los grandes temas del Hermetismo, la Simbólica, la Filosofía Perenne y las Tradiciones Comparadas.

Federico supo reunir en torno a esa Idea a un equipo de colaboradores que si bien en un primer momento eran casi todos ellos alumnos suyos (y que por tanto habían recibido de él directamente la enseñanza de la cosmogonía como soporte de la ontología y la metafísica), en seguida se ampliaría con personas que habían tomado contacto con el Centro de Estudios Simbólicos y por consiguiente con la propia obra de nuestro autor (que en el momento que se edita el primer número de Symbolos ya había publicado dos de sus libros fundamentales: La Rueda y Los Símbolos Precolombinos, amén de la Introducción a la Ciencia Sagrada. Programa Agartha). Asimismo también invitó a colaborar a investigadores venidos de diversos campos del esoterismo, la filosofía y el arte, los cuales ya habían tenido conocimiento de Symbolos encontrando en ella un vehículo donde exponer el resultado de sus estudios.También hay que incluir aquí la aportación en momentos puntuales de escritores versados en estos temas, u otros que ya colaboraban o formaban parte del equipo de redacción de otras publicaciones análogas.

En este sentido hemos de decir que Federico toma contacto con todas aquellas publicaciones herméticas y tradicionales en general (entre ellas las masónicas) que desde Europa y América abordan la Ciencia Sagrada con seriedad y desde diferentes puntos de vista.Su labor es a este respecto encomiable en tanto que a través de esos contactos, por medio epistolar fundamentalmente, acabará tejiendo una red de relaciones muy fructíferas que situarán a Symbolos en el lugar que le corresponde dentro del panorama esotérico internacional, es decir como una revista que encara con seriedad y rigor los temas de la Gnosis y el pensamiento hermético.

Desde su primer número, en ese «espacio significativo» que conforma nuestra revista (y que es también el de nuestra alma) han coexistido distintos enfoques sobre el Esoterismo y la Tradición Unánime, lo cual no hubiera sido posible si nuestro autor no tuviera esa «amplitud de miras» sobre la Doctrina que siempre lo ha caracterizado. Sólo hay que estudiar su obra para percatarse de esto que decimos; en ella late el espíritu libre de Hermes, el dios generoso con el género humano en tanto que comunicador celeste de la Ciencia Sagrada a través de sus heraldos en la tierra, y que nada tiene de dogmática por la misma universalidad de los principios que enuncia.

En cuanto a los colaboradores de SYMBOLOS, diremos que estamos ejercitados en la concentración, donde la coexistencia de diferentes puntos de vista, incluso opuestos (pero en sus múltiples –y extrañas– relaciones también complementarios, y por lo tanto capaces de conjugarse a perpetuidad), nunca es el producto de una fijación en un único carril de la mente, tomado apriorísticamente, y al que se aplica toda la voluntad forjada por razones que se aceptan como credos, con exclusión de todo tipo de conciliación de opuestos, o ejercicio del libre albedrío, y negando, u obstaculizando la entrega a la Inteligencia, diosa tan esquiva como real. F.A. Continuar


Fuente: Francisco Ariza. La Obra de Federico González. Simbolismo-Literatura-Metafísica


(*) Nuestra referencia de la revista SYMBOLOS corresponde exclusivamente al periodo que va de su fundación en 1990-91, hasta 2014, fecha del paso al Oriente Eterno de Federico González, su fundador y director. 

miércoles, 27 de abril de 2022

EL LIBRO DEL SECRETO. En torno al mito del Golem*

Mutus Liber Latomurum s.XVIII

 

Este libro atrapa desde el primer momento la atención del lector, lo cual no es de extrañar pues lo mismo sucede con las demás novelas de Federico, que desde el comienzo nos embarga en su lectura atraídos no sólo por el argumento, sino también por el clima que consigue crear gracias a la detallada descripción del contexto en que se desenvuelven los personajes, de los hechos y circunstancias que rodean sus vidas, y siempre buscando ese matiz, esa palabra certera y adecuada que nos revelará los rasgos más íntimos de sus almas.

Esto es especialmente así en El Libro del Secreto, que a pesar de contar con poco más de cien páginas nos deja al final de su lectura con la sensación de haber leído una obra mucho más amplia, tal la intensidad de lo allí relatado, de lo que se dice entre líneas, o de forma clara y directa, sobre ciertos aspectos de la doctrina en palabras narradas por su protagonista principal –Caín Negrín, «el anciano más joven del mundo»– a medida que va rememorando los hechos más relevantes de su vida casi centenaria. 

Una vida que comienza en el seno de una familia judía alemana aunque de origen sefardí, es decir españoles (el padre del protagonista nació en España y su madre era oriunda de Holanda, pero de antepasados sefardís), que se trasladará en los años cuarenta a la Argentina previa estancia de un tiempo en Madrid huyendo del régimen nazi. En Madrid precisamente nuestro personaje conseguirá la nacionalidad española, y posteriormente también la argentina una vez ya instalado con toda su familia en Buenos Aires, donde se casa con Raquel, otra judía de origen sefardí de familia oriunda de Amsterdam; y es que nuestro autor también retrata en esta novela al judío europeo que emigra a los países americanos, en este caso hispanoamericanos, y dentro de éstos especialmente a la Argentina, llevando consigo su cultura y sus tradiciones ancestrales, que encontrarán allí una tierra de acogida. Una de esas tradiciones es la relativa al mito del golem, cuyo origen es muy antiguo dentro del misticismo judío, resurgiendo con fuerza entre las juderías centroeuropeas de los siglos XVI y XVII. 

Como veremos el golem constituye un tema central en El Libro del Secreto, donde se dicen muchas  más cosas de lo que a simple vista puede parecer, por lo que recomendamos al lector releerlo más de una vez para ir encontrando sus diferentes sentidos. Por ejemplo, cuando se abordan algunas consideraciones sobre la sexualidad, que cuando son tomadas desde el punto de vista cabalístico e iniciático dejan entrever la dimensión sagrada del Eros como un componente fundamental de la realización espiritual; la enigmática figura del golem también está ligada a ese aspecto, lo cual se sugiere varias veces en el texto. 

¿No estaremos ante una novela «cabalística»?(1)

Justamente el origen judío de Caín Negrín, y sobre todo el respeto que siente hacia la tradición de sus antepasados, en la que incluye el mensaje del Maestro Jesús, (2) serán dos componentes fundamentales para entender el giro copernicano que dará su vida cuando se produce el encuentro decisivo con las dos muñecas que él y su esposa Raquel «casualmente» ven en un escaparate paseando por las calles de Buenos Aires: Ibamos caminando por la calle una mañana mi mujer y yo después de haber realizado una diligencia, distraídos en nuestra conversación, cuando de pronto y casi simultáneamente observamos una vidriera que teníamos a la derecha de nuestro recorrido; ambos nos detuvimos un poco abruptamente y nos quedamos mirando el interior de la vitrina, y oí como en un sueño que mi esposa decía: 

– ¡Hannah! Mientras, yo pensaba exactamente lo mismo… 

Así comienza El Libro del Secreto. Ese encuentro inesperado será el detonante que desencadenará en el protagonista una verdadera revolución interior, que como todo proceso de esta índole comenzará con una crisis de identidad que le llevará a replantearse toda su vida anterior, y poco a poco irá actualizando en su conciencia el legado vivo de una herencia espiritual que permanecía en su alma en estado potencial, como lo está el contenido de una semilla hasta que empieza a brotar y desarrollarse. F.A.


(1) Recordemos, ya que mencionamos esto, que en el Zohar hay un tratado que lleva por título precisamente El Libro del Secreto (Sefer ha Sod). 

(2) Nuestro protagonista habla del Maestro Jesús como «uno de los más grandes judíos que han aparecido en la historia, profeta excelso y creador de una religión que merecía todos mis respetos, no sólo porque hubiera sido abrazada por mi madre, sino también por la piedad que despertaban en mí tanto el Nuevo Testamento como los primeros padres de la Iglesia, o pensadores tan extraordinarios como Dionisio Areopagita, el Maestro Eckhart o Nicolás de Cusa. Y quiero aclarar este asunto porque formaba parte de mi propia interioridad, que sufría a veces por esta dicotomía, dado mi respeto hacia la metafísica de Israel, especialmente su cábala y hacia la cristiana, que incluía a tantos grandes metafísicos, así como a los profetas judíos». A esto, el protagonista añade su interés por la cultura pagana, griega y romana, la que junto a la judeocristiana han «ocupado buena parte de mi vida». En un momento dado (p. 42) confiesa que su interés por la literatura le viene desde muy niño, y afirma algo que nos llama la atención: «que podría recrearse a los clásicos desde distintos puntos de vista, o sea que constituía un material finito que podía expresarse de modo indefinido, lo cual no era para mi gusto poca cosa», y añade: «lo manifestado por Platón en el Ion era mi guía»


*Francisco Ariza. La Obra de Federico González Simbolismo - Literatura -Metafísica, capítulo XXIII "El Libro del Secreto. En torno al mito del Golem". Editorial Libros del Innombrable. 2014.

El Libro del Secreto, es una novela de Federico González. Editorial Libros del Innombrable.

"La memoria a sus 98 años, del anciano más joven del mundo. Un desfile de recuerdos acerca de su realidad argentina sobre un fondo experimental y esotérico. La melancolía y la farsa coexisten en estos textos relativos al mito del Golem".


 


martes, 9 de noviembre de 2021

SCHUON VERSUS GUÉNON

 

PRESENTACION

La diferencia fundamental entre la Obra de René Guénon y la literatura de Frithjof Schuon estriba en la concepción que de la religión tienen ambos autores. Mientras que Schuon concibe el esoterismo como una hiper religión, Guénon aclara a lo largo de su obra (y su correspondencia) que ambas pertenecen netamente a distintos órdenes y niveles de la realidad. Al caer en tan tamaño y deliberado error,1 Schuon crea una situación que confunde y asimila la religión a la metafísica, impidiendo la efectivización de esta última, negando así su existencia que es en definitiva la única posibilidad verdadera que le cabe al ser humano, ya que ella es la realización del Conocimiento, por la que le toca al hombre el papel de mediador que le ha sido acordado.

La religión se limita a tres elementos: dogma, moral y culto. Es decir, lo que constituye la ley. La metafísica va más allá de la ley –aunque jamás debería abolirse la ley, es decir la religión, según las enseñanzas del Maestro Jesús–, y se refiere al Conocimiento, la Doctrina y la realización, es decir, la identificación directa con la Suprema Identidad, que al mismo tiempo es y no es. La primera se refiere a la fe, la salvación y un ilusorio más allá al que se accederá en un futuro por medio de toda suerte de rigideces, la segunda a la encarnación del Ser Supremo y la verificación de la Ciencia Sagrada que se manifiesta como una teofanía en el alma del iniciado a los misterios. Ambas labores son duras y delicadas, pero la segunda, pese a sus dificultades, finalmente se hace fácil y se obtiene la Gran Paz; mi yugo es leve, dice el Maestro Jesús. Por el contrario la religión, como fin en ella misma, lleva al fanatismo y se complace en su soberbia, y aún en la ignorancia de que hace gala, reconfortándose en el dolor de sus enemigos. Religión o Muerte es el lema secreto de este personal, netamente opuesto al del iniciado: "La verdad os hará libres".

 La religión es indirecta pues ora a un Dios exterior y su ciencia es la Teología.2 La metafísica es interior e incluye la iluminación del alma, es decir que lleva a la deificación del ser humano, y su arte es la Ciencia Sagrada. De ninguna manera negamos la importancia de las religiones reveladas, las cuales, por otra parte, son imprescindibles como ordenadores sociales y depositarias de las semillas del Conocimiento, pero creemos también, y de modo principal, en las palabras del fundador de una de ellas: "Muchos son los llamados y pocos los escogidos."

El pensamiento religioso actual, tal cual lo conocemos por medio de sus tres exponentes abrahámicos, se refiere exclusivamente a la adopción de la norma, hechos y costumbres susceptibles de cambios en el tiempo. El Conocimiento Metafísico, a la Revelación y al Misterio, siempre inmutables. Ambas, como se dice, pertenecen a diferentes planos de la realidad, a distintos mundos y a disímiles perspectivas. La religión así encarada es una "creencia" exotérica a la que nos adherimos, una ideología que detesta todo lo que se le opone. Por el contrario la Ciencia Sagrada es interior, metafísica –en el sentido etimológico del término–, y se obtiene por la gracia del Señor, y no por pequeños esfuerzos, siempre mediocres e interesados en obtener la "santidad", en el mejor de los casos, o el poder, como en la mayoría. En la religión, nadie se pierde para encontrarse, porque "a priori" ya se ha obtenido el orden al que sólo hay que sumarse.3 Va de suyo, entonces, la superioridad de la una sobre la otra, y la disimilitud de sus contenidos y las personas que se identifican con ambas perspectivas. La sabiduría no tiene nada que ver con la policía, y mucho menos con la contratradición que quiere identificar a Guénon y a la metafísica con la religión. De esto a su asimilación con la política, la manipulación de su obra por los "tradicionalistas", los fundamentalismos y los intereses personales, no hay sino un paso.

La Religión y sus sacramentos no tienen una relación directa con la Iniciación. Por el contrario los Misterios Menores, o sea las antiguas Artes Liberales componen la médula de la Iniciación de Occidente, fundada en el Dios Hermes (Henoc), el Mercurio Solar, equiparado a Metatron y a Cristo (Sol Invictus).

Por lo que no hay ninguna posible comparación entre estos dos niveles. La Iniciación comprende a los Misterios Mayores y los Menores. Según Guénon la Religión no tiene nada que ver con ello, es de otra naturaleza. Lo mismo sucede entre la obra metafísica de Guénon y la literatura religiosoesotérica de Schuon.

Sólo la ignorancia, la mala fe, o aviesas intenciones pueden conjugar el pensamiento de Guénon con el de Schuon. Y aunque este último haya tomado todo su andamiaje intelectual de la obra del primero, sin embargo él mismo se ha encargado de diferenciar su "misión" de la del metafísico francés, al que no sólo no considera su maestro, sino al que juzga duramente y sin ningún atisbo de amor, o agradecimiento, llegando incluso sus comentarios al liso y llano desprecio.

A continuación publicamos algunas de las afirmaciones de Frithjof Schuon, en su mayoría vertidas en publicaciones dedicadas a René Guénon aparecidas a partir de la muerte de éste.4

Le siguen otros documentos editados en distintos medios periodísticos de diferentes tiempos y países que hablan del conflicto Schuon-Guénon y de la oposición de ambos pensamientos.

 'Schuon Versus Guénon' es un trabajo del Colectivo de redactores de Symbolos en 1998.

PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

TERCERA PARTE

CUARTA PARTE


 NOTAS

1             Afirmado por primera vez en su artículo "Misterios crísticos", aparecido en Etudes Traditionnelles –revista como se sabe donde Guénon publicó gran parte de su obra y que doctrinariamente dirigía– en el que rompe con Guénon respecto a la validez iniciática de los sacramentos cristianos. Esto manifestó sus diferencias en materia de religión e iniciación; Guénon contestó este artículo con otro llamado "Cristianismo e Iniciación" que apareció también en E. T. (ver aquí pág. 19 donde se reseñan varios artículos de Guénon dirigidos particularmente a Schuon).

2             Aunque su limitación no impide que representantes exotéricos hayan sido al mismo tiempo hombres de Conocimiento.

3             También debe considerarse a la religión en algunos casos no sólo como conservatismo y tradicionalismo, sino como búsqueda de la respetabilidad, seguridad y un cierto status, en total acuerdo con las aspiraciones de la pequeña burguesía.

4             Hemos de decir que ciertas críticas a algunos aspectos del pensamiento de Guénon nos parecen fundadas, pero no así el tono de rencor-reproche-celo en que están expresadas.


viernes, 26 de febrero de 2021

LA SABIDURÍA ES EL ORIGEN

LA SABIDURÍA CONCIBE

LA FUERZA SOSTIENE 

LA BELLEZA ADORNA

                                                          


martes, 23 de febrero de 2021

SIMBOLISMO PRECOLOMBINO. ACERCA DEL NÚMERO

Pintura histórica. Brasil 1855

Federico González: La numerología occidental se corresponde perfectamente con la indiana [americana], aunque esta última era corrientemente vigesimal –y por lo tanto también decimal–, teniendo ambas como base común el número cinco. (El Simbolismo Precolombino).

Ma Angeles Díaz "El modo de contar de los indios es de cinco en cinco, y de cuatro cincos hacen veinte; así, en estos sus caracteres que son 20, sacan los primeros de los cuatro cincos de los 20 y éstos sirven, cada uno de ellos, de lo que nos sirven a nosotros nuestras letras dominicales para comenzar todos los primeros días de los meses de a 20 días". F.G.F. Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.

Federico GonzálezLa tríada […] ha sido siempre considerada sagrada –como la unidad, el binario y en general todos los números– por sus mismas propiedades y atributos particulares que se manifiestan en su naturaleza trina, lo que de por sí es la expresión inevitable de un principio. A saber, un hecho arquetípico que se solidifica en una serie como representación de ideas y energías que se materializan de manera mágica, misteriosa, pero obedeciendo a leyes precisas y universales que los códigos numéricos y sus correspondencias geométricas simbolizan. Aunque estos módulos en su forma expresiva exterior no fueran los mismos que los de hoy, en que nos manejamos con la reciente notación arábiga, son idénticos los arquetipos a que ambos se refieren e iguales las leyes del cosmos –para todo tiempo y lugar– y uno solo el modelo del universo. (El Simbolismo Precolombino).

Ma Angeles Díaz: Cornelio Agrippa en su Filosofía Oculta dice: "Hermes Trismegisto, quien también reconoció la Trinidad divina, nos la describe por el entendimiento, la vida y el fulgor, que llama en otra parte el Verbo, el Pensamiento y el Espíritu; y dice que el hombre, hecho a imagen de Dios, representa la misma Trinidad, pues posee en sí un pensamiento inteligente, un verbo vivificante, y un espíritu como una luz divina que se difunde por doquier, y llena, mueve y une todas las cosas…" Cita tomada de F.G.F., Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos.

Francisco Ariza: Interesante lo que dice aquí Federico sobre el hecho de que esas energías emanadas de la Unidad se manifiestan siguiendo leyes precisas y universales, o sea que se amoldan a una estructura que es “pensada” por la propia Unidad, estructura que en su origen siempre es ternaria (pues la Unidad es el conocimiento, el acto de conocer y lo conocido, todo ello simultáneo), para a partir de ella generar y articular todo el entramado cósmico, todos los números y todos lo nombres, como lo ejemplifican las tres tríadas del Árbol de la Vida, cuya energías desembocan y hacen posible ese entramado pero a nivel del mundo concreto.

La Tetraktys, pese a referirse al cuaternario (y con él a la década o despliegue indefinido de todas las posibilidades creacionales) sin embargo su molde, su modelo, siempre es ternario, triangular. La Unidad nunca sale de sí misma y está presente en todas las cosas, y es precisamente por eso que es por ella y en ella donde encontraremos la salida de su obra creacional. Verdaderamente sí que es mágico y misterioso todo esto en cuanto comienza a vivirse.

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA

domingo, 21 de febrero de 2021

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA. Comentarios a la Obra de Federico González


Colegio Invisible: … Como la ciudad celeste es un arquetipo verdadero de un mundo otro. En este caso, como su nombre lo indica, de una Academia de iniciados y profetas de la que derivan sus revelaciones. Especialmente utilizada esta expresión por los Rosacruces del siglo XVII. También puede emplearse en términos humanos para la Intuición Intelectual proveedora y facilitadora del Conocimiento. Igualmente fuente de inspiración de poetas y artistas en general con el nombre de Parnaso, etc.… El profeta Elías es uno de los profesores más destacados de este Colegio. También su alumno Eliseo. (F. González Frías, Diccionario de Símbolos y Temas Misteriosos).

Ciudad Celeste: … Todas las Tradiciones han conocido, bajo otros nombres, esta idea del otro mundo a la que apodaban: «Ciudad de los Inmortales», «Ciudad de Dios», «Tierra de los Vivos», «Tierra de los Bienaventurados», Colegio Invisible, o Iglesia Secreta, Olimpo o Elíseos, Jerusalén Celeste, etc., las utopías de todo el mundo como testimonio de que puede arribarse a ese sitio. Allí moran los dioses y los inmortales, o sea, los que han realizado la unión última entre el Ser Universal y lo que No-Es, aceptando el mundo tal como es, y su ignorancia propia de ese mismo mundo a la par que su condición. … (ibíd.).

DOCUMENTOS DE LA IGLESIA SECRETA I - II - III


191. La doble espiral que se rebobina permanentemente

Federico González: También existe una espiral involutiva, además de la evolutiva, y ambas se conjugan en el signo de la doble espiral, que se rebobina permanentemente. A la espiral superior y aérea corresponde otra inferior, y subterránea. Ambas están unidas por el plano cuadrangular de base, y la superior se refleja en la inferior como en la superficie de las aguas. Ambas son análogas pero se encuentran invertidas como el día con respecto a la noche. (F.G.F. El Simbolismo Precolombino).



Ma Angeles Díaz: La estructura de la casa cósmica de los Bribris nos ilustra perfectamente acerca de la doble espiral unida por la base, plano donde transcurre la vida familiar talamanqueña. Ver al respecto: http://americaindigena.com/libfg05.htm

Francisco ArizaPodríamos tomar ese plano cuadrangular de base como el ecuador de la tierra. Dicho plano ecuatorial la divide en dos partes iguales y, pese a que el giro de la tierra sea uno solo, sin embargo al estar sujeto a la polaridad del eje norte-sur, dicho giro “engendra” por así decir un doble movimiento, que va de derecha a izquierda o de izquierda a derecha según lo observemos desde el hemisferio norte o desde el hemisferio sur, dando lugar a una doble espiral si lo graficáramos en el plano. Ese “doble” movimiento se percibe perfectamente en el que realiza el sol según lo observemos desde uno u otro hemisferio, de izquierda a derecha (desde el norte), o de derecha a izquierda (desde el sur). También los movimientos en espiral de los anticiclones y las borrascas (así como de los desagües) giran en uno u otro sentido dependiendo del hemisferio en que estemos.

Ese hecho se ha reflejado en multitud de expresiones del Arte y la Ciencia sagrada de los pueblos antiguos y tradicionales (su arquitectura incluida como estamos viendo en las imágenes de hoy y de otros días), apegados a la tierra, pero imantados por y hacia las energías y el orden invariable del cielo.



Mª Ángeles Díaz y Francisco Ariza (izquierda) junto a Federico González

*

Documentos de la Iglesia Secreta se compone de tres volúmenes con citas de la obra de Federico González Frías, comentadas por La Colegiata, Ed. Symbolos, Barcelona, 2014.

La Colegiata nace en el año 2007 en el seno del Centro de Estudios de Simbología (Barcelona y Zaragoza) fundada y dirigida por Federico González Frías como una nueva posibilidad de difundir el conocimiento de los símbolos universales y su significado utilizando como soporte el teatro y las artes escénicas.


viernes, 20 de noviembre de 2020

NOCHE DE BRUJAS. Federico González Frías. Teatro Hermético de la Memoria


Esta obra de Federico González Frías es un rito o ceremonia dividida en dos momentos del proceso iniciático, que incluye un perderse y encontrarse, un “solve” y “coagula”, un morir y resucitar. Su estructura es sencilla: Sobre la caja teatral se produce una ceremonia en dos actos, oficiada por el Diablo, personaje central que tiene aquí un papel de psicopompo, y unas brujas que danzan y ritualizan alrededor de su eje. Se trata de un tema histórico y no meras y acaso confusas fantasías.

Fragmentos extraídos del prólogo del libreto de "Noche de Brujas":

“Si bien Noche de Brujas está situada históricamente en el siglo XVI o XVII, el mensaje que subyace en ella es plenamente actual. Su tema es el Sabath o Aquelarre, palabra ésta de origen vasco que significa “prado del macho cabrío”. Tal y como se celebraba durante la Edad Media y el Renacimiento el Sabath se introdujo a través de la magia judía, mezclándose con prácticas de similar tipo que pervivían en Europa desde muy antiguo, antes de la llegada del cristianismo.

De ahí que determinados términos y expresiones, e incluso las letras inscritas en los amuletos utilizados en los aquelarres, fueran de origen judío, y más concretamente cabalístico, empezando por los nombres de las energías, númenes o ángeles invocados, algunos de los cuales también lo son en la obra. La magia judía recibe también la influencia de determinadas formas de la magia egipcia y de Oriente Próximo (Mesopotamia y Persia fundamentalmente), en todas las cuales se veneraban a las deidades femeninas, lunares y telúricas. El Sabath ha de ser considerado entonces como un rito mágico-teúrgico cuya estructura cosmogónica es en gran parte heredada de cultos muy arcaicos ofrecidos en honor de las diosas terrestres, expresiones de la Diosa primordial.

Tengamos en cuenta que para la gnosis y el verdadero esoterismo (incluido el cristiano) las divinidades subterráneas y ctónicas participan de lo sacro tanto como las divinidades celestes, aunque en un grado más restringido al ser su reflejo. Esto explicaría que bajo los cimientos de la catedral de Nôtre Dame de París (templo dedicado a la Diosa Madre cristiana) exista un altar consagrado antiguamente a una divinidad cornuda llamada Cernunnos, a la que se destinaba un cierto culto ligado a los misterios telúricos, donde la práctica sexual, como ceremonia iniciática, no estaba excluida.

El punto de vista metafísico no excluye a las cosas sino que las integra situando a cada una en el lugar que le corresponde dentro del orden universal. Es en calidad de símbolo, es decir como expresión refleja de la realidad arquetípica, que el mundo inferior, nuestro mundo, adquiere todo su sentido y valor. Desde esta perspectiva el inmenso despliegue del cosmos material, incluidas las energías invisibles que lo generan y animan, deviene el soporte que sirve de manifestación a lo genuinamente espiritual y trascendente. O dicho de otra manera, desde lo sagrado, la Naturaleza en todas sus formas es también un recipiente que deja traslucir lo sobrenatural que la fecunda. ¿Acaso no alude esta complementariedad a la conocida fórmula hermética de que “... lo de arriba es igual a lo de abajo, y lo de abajo igual a lo de arriba, para hacer el milagro de una cosa única”?

Sin embargo, el Universo, siendo evidentemente un organismo vivo y una unidad indisoluble, está dividido en tres grandes niveles, planos o mundos que las diversas cosmogonías hacen corresponder al Cielo, a la Tierra y al Infierno, o Inframundo Cada uno de estos tres planos tiene su propio principio rector, su ángel, su dios, su numen o potencia creadora. A esto se alude precisamente en Noche de Brujas por boca del mismo Diablo cuando dice: "Y así como en el cielo mandan los amos del cielo, aquí en la tierra mandamos los espíritus de la tierra...” En el mundo del hombre, considerado en su humanidad terrestre e individual únicamente, ese principio recae precisamente en el Diablo. El es el Mago a las órdenes del Demiurgo del Mundo que reuniendo en sí mismo la potencia de todos los planetas (ideas-fuerza creadoras) organiza el mundo material (hílico) y anímico (psíquico) a partir de las formas que nacen de su copulación con la substancia primordial, la hembra misteriosa y profunda, la Terra Mater Genitrix.

La energía sexual (que está presente tanto en el hombre como en la Naturaleza) constituye uno de los principales atributos de Bafomet, o del Dionisos griego o el Baco romano, entidades que podríamos identificar perfectamente con el Diablo de Noche de Brujas, y también con el arcano XV del Tarot; energía sexual que no deberíamos confundir exclusivamente con lo genital, que es tan sólo uno de sus aspectos. En las antiguas culturas la iniciación a la sexualidad propia de los ritos de fertilidad era el punto de partida para el conocimiento de los misterios de la vida, y su empleo un poderoso medio para el despertar de la conciencia. De esta manera, y no de otra, es como se considera a la sexualidad en Noche de Brujas.

A este contexto de ideas emanadas de una Tradición Unánime o Filosofía Perenne presente en todas las culturas y civilizaciones pertenece el hilo argumental que estructura Noche de Brujas, que es ante todo una obra alquímica, pues en ella se destaca la idea de la transmutación de la conciencia, es decir de la muerte del “hombre viejo” y el nacimiento del “hombre nuevo”. De esta manera los dos actos en que se divide se corresponden con las dos fases de ese proceso de transmutación alquímica que se van encadenando a lo largo del mismo: “disolver y coagular”, fases simbolizadas precisamente por el entrelazamiento de las dos serpientes del caduceo hermético alrededor del eje central, equivalente al pilar del equilibrio del Árbol de la Vida cabalístico, en cuya sumidad ambas se concilian y absorben.

Esa inmersión en el caos alquímico, ese “regreso al útero” de la Diosa, o como se dice en la obra: “a las regiones siempre vírgenes e inexploradas”, es el comienzo del nuevo nacimiento; de la coagulación, después de la disolución, en un modo de ser superior y trascendente. Curiosamente esta operación se realiza a través del propio deseo que antes del nacimiento físico nos provocó la tentación de existir. Y ese deseo, esa pasión, es el Diablo, que deviene el “yo vigilante” de la conciencia, que se sitúa inmediatamente por encima del ego personal e individual.

Pero, como se señala nuevamente en la obra, "... cuando la pasión ya no puede con la pasión y nos sume en el caos completo (...) sumergiéndonos una vez más en la ignorancia... ¡Es cuando surge Amor...! encarnándose en nosotras, y volviendo a unir de otra manera lo que pasión desató". La Venus Pandemos terrestre refleja a la Venus Urania celeste. (Recordemos asimismo que los genios o demonios terrestres son ambivalentes: tanto pueden constituir una ayuda como un obstáculo en el camino del Conocimiento. Ellos representan fuerzas elementales presentes por igual en la naturaleza y el hombre, y a las que hay que ordenar mediante un intenso trabajo con nosotros mismos).

A esta unión o coagulación en un plano superior se refiere el segundo acto de la obra. Posteriormente a la muerte o disolución –o simultáneamente a ella- se produce el nacimiento “...del arco iris y la estrella”.

La substancia del pensamiento, purificada al fin tras muchas disoluciones y coagulaciones, va conociendo su verdadera identidad en armonía con el orden cósmico (con sus ritmos y ciclos que enmarcan y promueven su perpetua regeneración), y que se le revela como el soporte necesario para hacer que esa identidad sea plenamente efectiva, lo que metafísicamente se concibe como un retorno a nuestro origen suprahumano y celeste. ¡'Vivimos de arriba'!" Francisco Ariza

Imagen Serie: TEATRO HERMÉTICO DE LA MEMORIA 34

Foto-creativa con el cuadro de Goya: Aquelarre 


Texto de "Noche de Brujas"

 https://www.simbolismoyalquimia.com/noche_de_brujas/noche_de_brujas.htm

Otras referencias a esta obra:

https://colegiataficino.blogspot.com/2008/06/fragmentos-extrados-del-prlogo-de-noche.html

https://www.federico-gonzalez-frias.es/resenas_noche_de_brujas.html

https://www.2enero.com/textos/nochedebrujas.htm

https://www.2enero.com/textos/nochedebrujas_dvd.htm

https://www.2enero.com/temas/fgonzalez.htm#noche

https://www.2enero.com/temas/symbolos.htm#31-32

http://dmiventana.blogspot.com/search/label/Noche%20de%20Brujas






sábado, 25 de julio de 2020

ACERCA DE LA BÚSQUEDA DEL GRIAL



"Cabe preguntarse qué podía llevar a alguien a emprender la búsqueda del Grial en el siglo XII, cuando había por doquier pequeñas iglesias en las que cada mañana se celebraba misa, el mismísimo Cristo estaba sobre el altar y uno recibía la comunión. La respuesta es que el sacerdote había sido ordenado por un sacramento y que cualquiera que se limitase a seguir los rituales rutinarios era apto para recibir la hostia y podía llegar al cielo confesándose como correspondía, haciendo acto de contrición, etcétera. ¿Qué tiene que ver todo esto con el desarrollo del carácter, con llevar una conducta íntegra en la vida, con alumbrar las propias posibilidades y volverlas gloriosas en el mundo? Nada.

El héroe del Grial debe obtener este resultado mediante el carácter, mediante la integridad del carácter, y el clero nada tiene que ver en todo ese proceso. El Grial no se encuentra en una iglesia, sino en un castillo.

El guardián del Grial es un rey, no un clérigo. El portador del Grial es una mujer, la doncella del Grial , y la acompañan otras doncellas cuya virtud debe ser absolutamente pura. Dicho de otro modo, todo esto supone un desafío para la Iglesia del siglo XII, y así entendido, de manera que cuando se instituyó la Inquisición a principios del siglo XIII, los relatos artúricos quedaron durante un tiempo relegados al silencio". Joseph Cambell. La Historia del Grial.



sábado, 21 de septiembre de 2019

LA FILOSOFÍA POLÍTICA Y LA IDEA DE JUSTICIA EN DANTE Francisco Ariza


“Dante sabe de la gravedad de la época en que le tocó vivir, una época de transición donde estaba en juego el destino de Europa, de Occidente, y el sentido superior de su civilización. Y es precisamente en el mantenimiento de ese sentido y al mismo tiempo en saber adaptarlo al nuevo ciclo que estaba surgiendo, que la obra de Dante adquiere su verdadera dimensión y puede ser calificada de providencial. Es por eso que nosotros tomamos a dicha obra como paradigma para entender también nuestro tiempo, ya que hay en ella un elemento intemporal que la hace plenamente actual, y desde luego encontramos ciertos paralelismos entre su época y la nuestra, pues también ahora está en juego el destino de nuestra civilización y de nuestra cultura. El célebre historiador inglés Arnold Toynbee decía que muchas veces la caída de las civilizaciones se producía cuando la cultura tomaba las formas más inferiores y groseras al dejar de estar el gobierno en manos de los más sabios y pasar a los más ignorantes". Francisco Ariza






lunes, 9 de septiembre de 2019

SOBRE LA INICIACIÓN. Nuevo libro de Mª Victoria Espín (Reseña de Francisco Ariza)



Sobre la Iniciación es un conjunto de textos que Mª Victoria Espín ha reunido para ofrecernos una visión ajustada de lo que significa hoy la iniciación en lo sagrado desde la perspectiva del Hermetismo, la única Tradición no religiosa (que no quiere decir antirreligiosa) que ha pervivido hasta nuestros días en el ámbito cultural de lo que llamamos Occidente. El dios que inspira esta Tradición, Hermes (idéntico al Thot egipcio, al Mercurio romano y al Hermes Trismegisto alejandrino), siendo el Intérprete del Mundo Inteligible y revelador de la Ciencia Sagrada, o Cosmogonía Perenne, tiene vínculos con todas las corrientes de Conocimiento surgidas del fondo de los siglos, si bien las formas de transmisión que han llegado hasta nosotros comienzan a fijarse aproximadamente a partir del siglo VI antes de nuestra era.

A grandes rasgos, primero encontramos a Pitágoras y su Escuela, heredera de los antiguos misterios Órficos, para pasar inmediatamente a Platón, que fecunda su época y establece los principios del pensamiento filosófico como vehículo de la Sabiduría, pensamiento que los neoplatónicos alejandrinos se encargan de esparcir por todo el Mediterráneo, uno de cuyos centros es la Academia de Atenas, donde destaca Proclo, considerado el mayor intérprete de Platón. Sin todos ellos no podría entenderse el propio esoterismo y metafísica cristiana (Dionisio Areopagita, Escoto Erígena, Miguel Pselos, las escuelas de Chartres y de Oxford, Dante y los Fieles de Amor, el Maestro Eckhart, Nicolás de Cusa, Gemisto Pletón, etc.), que desemboca en el Renacimiento con Marsilio Ficino y la Academia de Florencia, uno de cuyos integrantes, Pico de la Mirándola, es el promotor de esa síntesis doctrinal llamada Cábala-Cristiana. De ella emanaría la Rosa-Cruz hermética del siglo XVII, inspiradora a su vez de la Masonería filosófica del XVIII. Con la llegada del siglo XIX se produce un estado de relativo letargo del Hermetismo y de la Tradición en general, “despertando” nuevamente con la aparición de René Guénon, cuya obra providencial cubre toda la mitad del siglo XX, a finales del cual aparece la obra no menos providencial de Federico González, sobre todo en lo que se refiere el extenso ámbito de la lengua castellana. (Precisamente M Victoria Espín ha escrito un volumen muy documentado acerca de dicha obra titulado Historia Viva. Un recorrido por la obra de Federico González).

Hemos realizado este sucinto recorrido histórico porque la autora de Sobre la Iniciación recoge en sus textos parte de la doctrina hermética y sapiencial de todos esos períodos, estructurándola a través de un recorrido por la naturaleza de los principales dioses olímpicos (en correspondencia algunos de ellos con los númenes planetarios), incluyendo a Dionisos y sus misterios iniciáticos. No falta desde luego una mención al carácter de fin de ciclo que marca nuestro tiempo, basándose en lo que vaticinaron al respecto los antiguos escritos procedentes de diversas tradiciones, tanto de Occidente como de Oriente.

Recomendamos a todos nuestros amigos la lectura de estos textos que, como dice la autora en el capítulo dedicado a Hermes, son una manera de seguir cultivando el “Jardín Hermético (…) compartiendo con los hombres su conocimiento y esencia”. Francisco Ariza

Acceso al libro: SOBRE LA INICIACIÓN

La imagen del frontispicio está tomada del libro y es obra de Andrea Boscoli, Il convivio degli dei. Villa di Corliano, Pisa, 1592-93